miércoles, 24 de octubre de 2007

¿Por qué analizar algo que pareciera tan irrelvante?

En medio de este mundo en proceso de globalización, las nuevas tecnologías están transformando la vida de las personas. Los videojuegos también están teniendo su parte en el proceso de transformación, más ahora que se encuentran en la Web.

Después de muchas horas de estar frente a un monitor empieza a saltar a la vista el impacto que estos juegos pueden tener en las personas. Pero entendamos que ese impacto puede ser tan favorable como perjudicial. Los videojuegos, tanto tradicionales como online, pueden enseñar más que una simple coordinación de manos y vista, pueden desarrollar muchas habilidades en quienes los juegan. Sin embargo la mayoría de personas los han satanizado recalcando su lado negativo, pues por lo general los jugadores se meten mucho en ese mundo del videojuego y se apartan un tanto de la sociedad.

Mi interés en el tema creció. Inesperadamente me vi rodeada de personas entregadas por completo al mundo de los videojuegos en línea. Cada día ese mundo virtual se iba fusionando con el mundo real hasta cambiarles a ellas y ellos (porque sí, efectivamente las mujeres nos hemos metido cada vez más en este asunto) su perspectiva sobre la vida. Me preguntaba entonces ¿qué tenían esos videojuegos que los capturaban de esa manera? ¿Qué ofrece el mundo virtual que genera tanto interés? Son preguntas que solo se pueden contestar con la experimentación y el análisis, y es por eso que me di a la tarea de investigar, probar, preguntar…. Y me di cuenta de que analizar esta situación no estaría de más.

Para muchos resulta irrelevante como se comporten quienes juegan estas cosas, pero hoy en día esa fusión mundo virtual – mundo real está generando muchos problemas sociales, al punto de haber provocado unas cuantas muertes a lo largo del planeta. Si un videojuego en línea puede provocar que un empresario mejore sus estrategias de trabajo, o provocar que una persona pierda todo su dinero y familia, entonces es un tema de MUCHA relevancia.

No hay comentarios: